Inaugurado el Museu de la Torneria de Torelló

25 noviembre 2016

El Museu explica el proceso de industrialización de Cataluña a partir de un oficio artesano, el tornero de madera y cuerno, que con la llegada de la industrialización se convirtió en un sector industrial complementario del sector textil

El pasado 24 de noviembre se inauguró el Museu de la Torneria de Torelló, uno de los 28 centros que integran el Sistema Territorial del Museu Nacional de la Ciència i de la Tècnica de Catalunya (mNACTEC). El nuevo equipamiento cultural, que desde hace unos meses ya acoge visitas concertadas y actividades artísticas y académicas, ha estrenado su proyecto museístico, de forma que el espacio de exposición está dividido en diferentes salas que explican el proceso, la historia y las características de la industria tornera.

Prácticamente 200 personas asistieron al acto inaugural, que contó con la presencia del vicepresidente segundo de la Diputación, Marc Castells; el director de la Agencia Catalana del Patrimonio Cultural, Àlex Susanna, y el alcalde de Torelló, Santi Vivet, y el director del mNACTEC, Jaume Perarnau. También asistió al acto Rosa Vidal, hermana del último propietario de la tornería que acoge el Museu, donde ella misma había trabajado.

Después de las intervenciones de los políticos y del director del Museo, Gerard Verdaguer—que rememoró los inicios del proyecto y destacó el trabajo de los voluntarios—, los asistentes pudieron ver unos fragmentos del espectáculo "Torneriajant", que todavía se representará este fin de semana en el Museu de la Torneria. Y posteriormente, el espacio se abrió al público, que pudo observar cómo han quedado las diferentes salas del equipamiento cultural.

El Museu de la Torneria tiene su sede en la antigua fábrica Can Vidal y, en sus salas, explica el proceso de industrialización de Cataluña a partir de un oficio artesano, el tornero de madera y cuerno, que, con la llegada de la industrialización, se convirtió en un sector industrial complementario del sector textil. Explica como el taller artesano dio paso a la fábrica; como la necesidad de complementos para la maquinaria textil fomentó el desarrollo de fábricas con más de 60 trabajadores durante el siglo XX.